Primero que nada quiero
dejar en claro que no tengo nada contra el SxE, como opción personal,
más allá de que algunos hechos del pasado pudieran decir
lo contrario... En realidad, me molestan algunos individuos, sus actitudes,
comentarios y amistades fascistas, pero de ahí, a generalizar a
que todo SxE es un nazi, hay una distancia. De todas formas, esto no tiene
nada que ver con la historia que leerán a continuación,
solo para que se entienda, que el motivo de la discordia no fue su "etiqueta"
(aunque el bastardo en cuestión diga no pertenecer a ningún
movimiento), sino su comportamiento estúpido e innecesario... (
Te cabió el piedrazo, careta!!). Esta historia ocurrió hace
bastante, supuestamente se publicaría en el Todo mal zine, este
no salió más, o quizás ya no era "políticamente
correcto" incluir algo tan estúpido como esta historia en
sus páginas, quién sabe?.....Así que, para todos
los que querían saber más sobre Ian Mackaye o lo que hizo
en su visita por Bs.As., ahí les va!
Una noche como tantas, en el centro de Bs.As., a pocas cuadras del obelisco,
tocaban los famosos FUGAZI, algunos punks habían redactado un panfleto
de boicot a este recital, los motivos eran, entre otros: que el local
donde tocaban (Superclub) estaba manejado por ex-nazi skins, los gorilas
de seguridad también lo eran y todo olía a cualquier cosa
menos a la escena "D.I.Y.", en la cual muchos medios meten a
FUGAZI.
El precio de la entrada superaba 3 veces los 5 u$s, que los propios FUGAZI
habían puesto como precio máximo en sus shows.
Minutos antes de comenzar con su show, algunos se cruzaron al Ian Mackaye
en el kiosko de la vuelta, lo encararon pacíficamente diciéndole:
-¿Sabías que este local esta manejado por nazis?
Si bien era muy probable que no lo supiera hasta ese momento, en vez de
asombrarse, respondió coléricamente: -¿Qué?
¿Acá torturan y matan gente acaso? (o mejor dicho, "pendejos
no me vengan a decir lo que no quiero escuchar...").
Luego le preguntaron: - ¿Uds. no habían dicho que nunca
tocarían con un precio de entrada superior a los 5 u$s y ahora
cuesta el triple?
Nuevamente se hizo el desentendido diciendo: - No sé, no sé,
eso es solamente en Washington, cuando salimos de gira no nos preocupamos
por eso... (Que cada lector/a saque sus propias conclusiones).
El show obviamante comenzó, mucha gente que recibía el panfleto
lo leía y luego lo tiraba en nuestras narices, otr*s lo guardaban
en sus bolsillos, pero seguían entrando como, "si de vacas
dirigiéndose al matadero se tratara". Una vez que entraron
tod*s l*s interesad*s en ver y escuchar a FUGAZI con su horrible música,
los gorilas de la puerta nos fueron moviendo hasta la esquina. Sin tener
nada mejor para hacer y sin decepcionarnos por el fracaso del boicot,
seguimos en esa misma esquina el resto de la noche bebiendo unos vinos,
cervezas o lo que pintó. Enseguida se formó lo que podríamos
llamar la "solidaridad etílika", o el momento en el que
se concentran un montón de personas que se conocen poco o nada
entre sí, pero tod*s coinciden en seguir bebiendo.
Así fueron pasando las horas, el show terminó, salió
toda la gente y nadie quedaba ya en esa esquina, salvo yo y uno más
que estaba conmigo. El vino barato produce esa sensación de deshidratación
interna, la visión se empieza a nublar, la boca se empieza a secar...
frente a mí, como si de un espejismo se tratase, vi a un flaco
de rulitos abrazando 4 botellas de agua mineral de 2 litros...
"Eh! Eh! ¿Me das un trago?", pregunté amablemente.
Al ver que no me escuchó, o simplemente prefirió ignorarme,
le dije: "Eh!, che!, hacete cargo!", ya levantándole
el tonito, pero manteniendo la calma. "Orgrh!, orgh!", escuché
un ruido que imitaba mi llamado, pero burlándose... éste
sin detenerse, cruzó la calle, dejándome con mi sed y mi
odio creciendo segundo a segundo.
"Eh!, hacete cargo!", repetí ya con bronca. "Orgh,
orgh!", me repetía mientras se alejaba. Cuando pasaba por
debajo del techito de una tienda, sin intención de acertarle, pero
sí de hacerle un llamado de atención, le arrojé una
piedra, pretendiendo que caiga sobre el techito y que el ruido lo alarmara,
pero... ¡Le dí en medio de la espalda!.
El rulito cruzó con la piedra en la mano y comenzó a decir
toda clase de insultos. Yo todavía sin darme cuenta que el cascoteado
era el mismísimo Ian Mackaye, le digo, "¿Qué
decís, salame? ¡Hablá castellano!".
"¡Fuck you, fuck you!"(haciéndome el gesto con
las manos y todo...) "¡Tomátelas payaso! ¡Yo te
pedí un poco de agua nada más!", le contesté.
Instantáneamente me vi rodeado por un montón de yankys con
cara de nerds y que me insultaban en inglés. ¡¡Los
internacionalmente conocidos FUGAZI reunidos para insultar a un punk del
culo del mundo!! Algunos grupies locales también se hicieron presentes,
y ya en ambos idiomas, me insultaban y decían lo desubicado que
fui al tirarle una piedra al intachable Ian... "¿Y uds. que
saltan manga de giles?", repetía yo, intentando que alguno
se sienta ofendido y pretenda recibir en su cara el odio acumulado en
esos pocos segundos. Nadie se hizo cargo y cruzaron la calle los FUGAZI
y los grupies. Como si de un mal chiste se tratara decían, "¿Water?
¿Water?", mientras vaciaban las botellas de agua al piso.....
Evidentemente a Washington no llegó la frase "Un trago de
agua no se le niega a nadie", y así fue otra historia para
el punk & sus derivados, historias de la vida real narradas por sus
protagonistas.