Decidimos
atravesar caminando la cara Este (la que da al oceano) de la isla de Florianopolis
/Brasil. Nos internamos con nuestras enormes mochilas en caminitos de arena
que subian y bajaban por los morros, librando una batalla a muerte con los
mosquitos y otras trabas que nos ponia la madre naturaleza en el camino
(como en el libro de P. Coelho, Diario de un Mago). Pasaron 4 dias desde
que salimos a la aventura, una chica quedo en Barra da lagoa y otra pareja
se nos sumo ahí mismo. Pasamos 2 o 3 dias durmiendo en una casa en
construccion, comiendo lo que un tenedor libre gentilmente nos daba, vagando
por ahí y continuamos el viaje. Llegamos al siguiente destino, Lagoa
da Concepcâo, ya de noche y con lluvia, para rematarla no teniamos
donde dormir ni conociamos a nadie que nos pudiera alojar!. Nos instalamos
bajo el techo de un supermercado, compramos algunas cosas para comer y enseguida
uno de los empleados comenzo a regalarnos frutas machucadas al darse cuenta
de cual era nuestra situacion. Entre relampagos se aparecio uno al que apodaban
"el Brujo" (a pesar de su aspecto de desquiciado, su cara tatuada
y sus delirios misticos, nos cayo simpatico, sobre todo cuando nos invito
a dormir donde el paraba -la entrada de un resturant justo enfrente de donde
estabamos sentados-). La unica condicion era despertarse a las 7 de la mañana
antes de que lleguen los dueños, no era lo ideal pero si lo unico
que teniamos en ese momento, aceptamos.
La tormenta paso junto con la noche. Desperte y ya salimos a conocer un
poco el lugar, a las pocas cuadras, un grupo de jipis nos saludan invitandonos
cerveza, descubrimos que el mas amistoso de ellos a pesar de querer ocultarlo
en un principio, era uruguayo (por eso dominaba los 2 idiomas). Este nos
invito a exponer nuestros "trabajos" junto a los de el (en ese
momento nos dedicabamos a los tattoo de henna, otros con mas profesionalismo
estatua viva, malabares y ese tipo de cosas...). Tuvimos un buen rato de
convivencia pacifica, hasta que una de las jipis, apodada "La India",
una vieja chamuscada que fumaba tabaco tras tabaco, comenzo a insultarnos
camufladamente al creer que observabamos sus collarcitos con intencion de
copìarla (¡?), le explicamos que nada mas alejado de la realidad,
que ninguno se interesaba por las artesanias pero el clima quedo tenso entre
ellos y nosotros. El jipi Uruguayo quedo como en el medio de la discusion,
entendia que no ibamos a copiarle sus mierdas y a su vez no podia ponerse
en contra de sus compañeros por defender a "unos gringos".
Todo quedo ahí, o mas o menos...
Fuimos a dar unas vueltas por la zona, con el pasar de las horas ya ninguno
recordaba esta discusion.
Volvimos y empezamos a armar nuestros "puestitos", algun que otro
jipi nos miraba mal, pero no decian nada, pasaban las cervezas y la cuenta
regresiva contra nosotros comenzo nuevamente... Otra jipi, bastante mas
joven pero igual de fea y pelotuda que su amiga "La India" ataco
con gritos a una de las nuestras por llevar una minifalda (¡?) alguno
de sus argumentos cargados de moralismo eran : Aca muchos estamos casados
ahí esta mi marido y te mira las piernas... Si queres trabajar aca
tenes que usar polleras como esta (las de bambu hasta los talones, las tipicas
de las jipis)... NO estas en la playa... etc.
No, no estabamos en la playa solo a unos pocos km de ella, una zona turistica
donde lo mas comun en verano era pasearse en bikinis o en shorts.
La verdad esta fue su estupida excusa para que no expusieramos nuestros
trabajos al lado de ellos, pensando que le quitariamos clientes...La discusion
siguio con altibajos pero era obvio que esa esquina estaba dividida entre
ellos (una amplia mayoria) y nosotros (todos los extranjeros, no mas de
5 o 6, y el jipi uruguayo que jugaba de local pero se puso de nuestro lado).
-Este es mi Pais! Y si no hablas mi lengua no me hables, a mi hablame en
guarani! (decia La India), -Uds. No son malucos de BR (seria algo asi como
jipi de las rutas).-Uds. Son punks y aca esas ideas no tienen nada que ver!,
vuelvan a batallar su espacio a su pais! -decia la otra gordita jipi, y
un sin fin de reflexiones xenofobas e incoherentes. En medio de todo esto,
algunos jipis tocaban la guitarra y cantaban, seguian circulando las cervezas
y sus hijos abandonados a su suerte esquivando autos y personas que pasaban
por ahi mientras las madres jipis fumaban/bebian y nos insultaban pero se
horrorizaban ante una minifalda.
Discutimos un buen rato, al notar que no entraban en razon dejamos de "gastar
polvora en chimangos" y cruzamos al bar de enfrente invitados por el
jipi uruguayo, apagando la bronca con cervezas y luego cachaça. Pasamos
la noche maldiciendo a esos jipis (no descartabamos la idea de golpearlos,
pero eran muchos mas y al no tener un domicilio estable la policia nos encontraria
al instante). Al otro dia despertamos juntamos nuestras cosas y antes de
arrancar compartimos un desayuno con "El brujo" y sus borrachos
amigos (uno con la cara ya roja del alcohol) quienes improvisaron un show
musical al estilo Broadway cantado y bailado por los 3, lejos lo mejor que
vimos en este balneario...
LA VENGANZA
Casi un mes despues me encontraba junto con los amigos street punk en el
centro de Curitiba (Estado de Parana, a unos 300 km del episidio nombrado).
Tenia la sensacion de que tarde o temprano volveria a ver a esos jipis y
podria devolverles su generosidad... mirando a la gente que circulaba reconoci
a 3 de los jipis implicados, que se acercaron a preguntarle algo a uno de
mis amigos y se fueron rapidamente sin darme tiempo a nada, explique lo
ocurrido y todos accedieron a ayudarme, pero al estar en la esquina que
ellos trabajan desde hace años, en pleno centro de Curitiba llena
de camaras y policias decidimos esperar al anochecer y caerles a la plaza
donde todos los jipis se juntan a vender. Y que la devolucion de generosidad
sea "total"... mis amigos habian tenido la misma secuencia con
estos jipis (o otros similares) en el mismo lugar el año anterior
(no solo querian imponer su falso moralismo sino que encima se creian los
dueños del lugar).
Frustrando nuestro ataque a las 2 horas nos enteramos que hubo una redada
policial en la plaza de los jipis, llevando preso a casi todos y expulsando
de la ciudad al resto, lamentablemente nunca mas los volvi a ver.
Se que tarde o temprano nos cruzaremos en algun maldito lugar... y Asi fue
otra historia para el punk y sus derivados.