Después
de un largo y aburrido día feriado (que para colmo llovió
durante casi todo el dia, también el día anterior y el anterior!,
en síntesis: un fin de semana de mierda) nos encontrábamos
no más de 10 punks en el ya famoso Kiosko de Viru´s (que en
realidad se llama La Fortaleza, pero para nosotros mudo su nombre desde
el momento en que Viru pasa la mayor parte de su vida en esa esquina...).
Volviendo al tema, todo indicaba que esa noche seguiría siendo tan
decadente como las anteriores, quizás lo fue también de alguna
manera pero no podemos dejar de contar esta historia que lleva el extraño
título de :
La Palabra de Dios difundida por Ex punks, neonazis y viejas deformes!
Mientras perdíamos el tiempo vimos como por la vereda de enfrente
pasaban tres personas que nos miraban de modo raro (no nos llamo demasiado
la atención ya que mucha gente "mira raro" cuando ven un
punk o muchos de ellos reunidos) a medida que se alejaban, vemos como uno
de ellos tenía dibujada con fibra en su espalda una horrible cruz
svástica, uno de nosotros le grito:- Eh, eh facho! Hacete cargo,
facho!!!., el gordito secuaz no sólo se hizo cargo por la campera
de su amigo sino que encima se dirigió hacia nosotros rápidamente,
lo seguían sus aliados (una vieja asquerosa llena de arrugas, que
se le caían los mokos, de no más de 1.50 mts. de estatura
con la biblia bajo el brazo y el otro mutante vestido con equipo de gimnasia,
un chaleco de jean cubriéndolo- donde tenía la svástica-
y un palo largo que usaba como si fuera un bastón, que más
tarde demostró que no sólo no era rengo sino que esa era su
arma!).
Al verlos de cerca nos dimos cuenta que no razonaban correctamente, comenzaron
a decir montones de incoherencias entre ellas que ellos también fueron
como nosotros pero que ahora salieron a divulgar la palabra de Dios (¡¡??)
así fueron desviando la conversación hasta llegar a decir
que ya fueron punks y que una vez uno de ellos (el que más hablaba
y quien comenzó toda esta historia ya que se hizo cargo por la svástika
de su amigo) decía que una vez le rompió la boca al dueño
de Cemento, este es un conocido antro de buenos aires donde tocan bandas
de rock, mucha gente ajena al punk cree que ese lugar es punk por la simple
razón de que a veces tocan bandas de este estilo ahí, pero
a decir verdad a esta altura no sólo no tiene nada que ver con el
verdadero punk sino que es una de las principales culpables de la domesticación
de nuestra cultura y que cientos de punks -sino fueron miles, ya que este
lugar existe hace años - hayan pasado sus noches en la comisaria
de la zona (me incluyo en la lista). También tienen todo un entorno
completamente despreciable... podría usar todo el fanzine hablando
de este lugar pero sigamos con la historia.
Nuestro amigo (el que le gritó en un principio y quien mantenía
un intento de dialogo con estos desquiciados) le dice: - A mi no me hables
de cemento, ni de su dueño porque es un capitalista cerdo y si le
rompiste la boca la verdad te felicito y bla, bla, bla... Y entonces el
gordito comenzó a irritarse siguiendo con el típico discurso
del tipo " ¿Qué saben ustedes de punk?¡pendejos!,
cuando yo era punk... etc." Palabra va, palabra viene se iban alejando
pero cada tres pasos que daban para atrás daban un paso para delante
acercándose cada vez mas para enseñarnos sobre el punk. En
el momento pico de la discusión dice: "porque yo fui uno de
los primeros en ver la película de los Sex Pistols" entonces
nuestro amigo le responde: "Andate a la mierda vos y los sex pistols
que fueron los primeros en vender al punk" el gordito enloqueció
(aun más!?) mientras gritaba quitándose la remera sin importarle
los cinco grados que había de sensación térmica y entre
más gritos e invitaciones a pelear pateó un auto que había
ahí estacionado, al instante comenzó a sonar una molesta alarma
como sino alcanzara con el quilombo que armaba el gordito (hay que tener
en cuenta un factor importante: en esa misma esquina hay una comisaría
por lo tanto en todas esas calles esta infectado de policías, entonces
antes de armar cualquier relajo hay que medir las consecuencias). El gordito
viene corriendo y le pone un 1, 2, 3 en velocidad media a nuestro amigo
que por suerte supo cubrirse evitando todo posible contacto, el otro bastardo
gritaba: "Yo uso esto (se señalaba la svástika) porque
me la aguanto" y comenzó a pegar palazos al suelos, haciendo
extraños movimientos tipo karateka (afortunadamente no tenían
idea de cómo manejar un palo en combate) y la horrible vieja que
no sé que gritaba, a pesar de lo confuso que resulto todo esto no
habrá durado más de un minuto, y ahora si se alejaban sin
parar de gritar e insultarnos... Antes de llegar a al esquina, como era
obvio que ocurriría al tener la comisaría a cinco metros,
los interceptan dos policías y la vieja muy descarada gritaba que
la alarma del auto sonaba cuando nosotros les pegamos (¿¿??)
y lo tiramos contra el auto... ahí quedo demostrado ese dicho de
que la mentira tiene patas cortas (recordemos la altura de la vieja). Enseguida
llego una patrulla, sirenas y escándalo incluido, a ellos los llevaron
caminando hacia la comisaría (estaban casi en la puerta) y para nosotros
vinieron a hacer unas preguntas de rutina, que le dicen, ya que sabían
bien como fue todo si lo vieron desde su apestosa ratonera.